El sudor y el olor de pies son dos señales de la aparición de hongos en esta parte del cuerpo. Y es que el llamado "pie de atleta" o "tiña pedis" se desarrolla con más facilidad en las personas que utilizan zapatos cerrados o calcetines que no transpiren mucho, de ahí que la gran mayoría de los afectados sean hombres entre los 15 y 45 años, que suelen mantener ese hábito de calzado en los meses más calurosos. Son muchas las personas que padecen esta infección. De hecho, un estudio realizado por la Clínica Mayo de Estadios Unidos revela que el 70% de la población está destinada a tener "pie de atleta" una vez en su vida.
Unas pequeñas molestias o pompas entre los dedos son ya señales de la enfermedad, que es más usual durante los meses de verano debido a que la humedad, el calor y las rozaduras los ayudan a reproducirse. "Los hongos se alimentan de la queratina de la piel y se multiplican a gran velocidad, buscando otras partes con esta sustancia, que la piel genera cada cuatro semanas y que en esta zona es más gruesa", explica el doctor Jesús De Vega, experto en la enfermedad.